Las cuatro claves que marcarán el retorno mixto al nuevo escenario laboral

Ni uno ni lo otro. El retorno a las oficinas no será total, ni el teletrabajo será exclusivo para siempre. Los expertos prevén que el escenario pospandemia estará marcado por la combinación de ambas modalidades y que los cambios vendrán impulsados por al menos cuatro ejes que mantendrán a las empresas en movimiento.Por: Airam Fernández y Constanza Garín | Publicado: Lunes 23 de noviembre de 2020 a las 04:00 hrs.

Hay consenso en que las oficinas, como las conocíamos hasta ahora, pasarán a ser reliquias del viejo mundo. En el nuevo, y pensando en un escenario post Covid-19, la tendencia apunta a que las empresas opten por instaurar una modalidad mixta, que incluirá rediseños de los espacios físicos y también de la manera de trabajar.

«En el fondo, se trata de diseñar un modelo flexible y efectivo para poder seguir funcionando», plantea el director de Project Management de CBRE, Keith Carrizo. Entendiendo, además, que «trabajar no es un lugar, sino una actividad», apunta el country manager de JLL Chile, Marcelo Carrere.

Desde que empezó la pandemia, la Asociación Chilena de Seguridad (ACHS) ha realizado varias encuestas al respecto. La más reciente es de octubre y, según el gerente de Seguridad y Salud Ocupacional del gremio, Andrés Herreros, encontraron que el porcentaje de empresas que tiene a la totalidad de sus trabajadores operando presencialmente caerá de 85%, antes de la pandemia, a 53% hacia mediados de 2021; y que entre aquellas empresas que mantendrán el teletrabajo, 15% de los trabajadores combinarán la virtualidad con las labores a distancia.

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Pero la decisión variará de una compañía a otra, como es lógico, dependiendo de la naturaleza de su rubro, señala la directora de Robert Half Chile, Karina Pérez. Lo dice porque durante la pandemia vio cómo muchas empresas experimentaron esta modalidad y en unas funcionó mejor que en otras. A partir de ahí, la «gran mayoría, grandes y medianas, se están inclinando por establecer modelos mixtos y el teletrabajo quizás hacerlo sólo algunos días a la semana».

Además de la seguridad y los cuidados, los expertos coinciden en que las razones apuntan también al bienestar sicológico y, en ese contexto, dejar abierta la posibilidad de que cada trabajador decida desde dónde quiere ejercer sus funciones es una opción. «Las tareas de teletrabajo tienen características particulares que requieren ciertos rasgos de personalidad para que el trabajo se realice con éxito», dice Herreros, añadiendo que quienes las realizan, «a menudo informan más emociones negativas» que el resto, por lo que se recomienda que el teletrabajo se utilice de forma no exclusiva.

Los costos también influyen, explica el gerente del área de Oficinas de Colliers International, Enrique del Campo, en un escenario donde muchas empresas hoy evalúan cómo reconfigurar las bases de su operación. «Ahí están optando, en la medida de sus posibilidades contractuales y de su giro, a optimizar los espacios físicos para reducir sus costos operativos, con opciones mixtas», dice el ejecutivo, quien, si bien observa que la decisión sin duda afectará al mercado inmobiliario de oficinas al provocar un aumento en las vacancias, también es optimista frente a los cambios, y cree que podrían generar mayor dinamismo y oportunidades, impulsadas por las empresas que buscan esa reconfiguración.

1 Pautas para el regreso parcial


Aunque todo dependerá del tamaño y tipo de empresa, hay pautas generales a seguir para volver a las oficinas, dice Keith Carrizo, de CBRE, como la instalación de tecnologías touchless en puertas de acceso y ascensores, o la reconfiguración de espacios de reuniones para evitar aglomeraciones. Las cámaras termales para la toma de temperatura, la solicitud de datos biométricos, el reconocimiento facial, la señalética de contacto de nanopartículas, los pediluvios y túneles sanitizadores se han incorporado en los edificios que administra CBRE y han contribuido a este nuevo escenario, añade el ejecutivo.

Como medida fundamental para controlar el acceso, dice que es necesario restringir el tráfico de ascensores en hora punta, coordinado en segmentación de horarios o adaptación de esquemas de turno. Además, como el aire es uno de los grandes aliados para combatir el virus, también propone pensar en planes que vayan en esa línea, siguiendo la experiencia del Edificio Security, donde ya se está implementando el aumento de caudal de aire, con mejoras de hasta un 30% respecto al volumen original, lo que disminuiría el riesgo de contagio.

Andrés Herreros, de la ACHS, sostiene que en el caso del trabajo a distancia las consideraciones dependerán de las labores realizadas, pero cree que es algo que ya está bien delineado en el oficio 3049 de la Superintendencia de Seguridad Social (Suseso). Aquí, lo que más le preocupa es la salud mental, porque pese a las ventajas, trabajar en el hogar también «puede contribuir al agotamiento» y a instalar una sensación de aislamiento, «especialmente de pares con mismos intereses y motivaciones».

Por eso, Karina Pérez, de Robert Half Chile, apunta a fortalecer la comunicación, y que los equipos de recursos humanos y jefaturas directas «definan formas eficaces de comunicar y dar lineamientos a los empleados», siempre considerando que la flexibilidad debe ser la clave en todo el proceso.

2 Cambio en la infraestructura


En mayo de este año, un sistema de cápsulas que simula una oficina y que sella a cada individuo en una habitación esterilizada, ganó el DNA Paris Design Award 2020 en la categoría de diseño de producto. Es una estructura hexagonal con un diseño moderno, inspirado en una colmena y se llama Q.workntine. Su creador es el arquitecto Mohamed Radwan y en el proyecto plantea cómo se imagina las oficinas del futuro: herméticas y con un sistema de ventilación incorporado para purificar el aire, a las que se puede acceder solo con reconocimiento facial. Por dentro, están hechas con materiales no porosos que se pueden desinfectar fácilmente.

Propuestas así de disruptivas todavía no se han visto en el país, pero las características que se están tomando en cuenta para el rediseño o adaptación de los grandes espacios corporativos son similares.

Para Enrique del Campo, de Colliers, las oficinas en el futuro «debiesen tender a la eficiencia, tanto de espacios como en el uso de recursos y manejo de residuos».

Esto implica, a juicio de Andrés Herreros, de la ACHS, pensar en la optimización del uso del espacio físico, a través de puestos de trabajo compartidos «que sean previamente agendados por parte de los trabajadores».

Mantener las distancias adecuadas, separando escritorios y puestos de trabajo, es algo que ya tienen claro en el mundo corporativo, dice Keith Carrizo, de CBRE, y por tanto los planes van en esa línea. Pero también en la contratación de servicios y herramientas adecuadas «que aseguren la higiene y sanitización del lugar». Como en la colmena de Radwan, la calidad y la pureza del aire serán fundamentales, añade Carrizo, junto a la elección de materiales y superficies fáciles de limpiar. En su opinión, la industria inmobiliaria debe priorizar espacios que vayan mucho más allá del concepto laboral y dar el salto a lo que se conoce como lugares de trabajo 5G, donde la experiencia es cada vez más «hotelizada».

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3 La adaptación de la ciudad


El tiempo de viaje en la Región Metropolitana (RM) en transporte público durante la hora peak de la mañana puede alcanzar hasta dos horas para los habitantes de comunas como Lo Espejo, Quilicura y Pedro Aguirre Cerda, mientras que los desplazamientos en Providencia o Las Condes pueden alcanzar los 80 minutos. Ambas situaciones se alejan del tiempo estándar que propone el Sistema de Indicadores y Estándares del Desarrollo Urbano (SIEDU) de 60 minutos.

Ante esta realidad, algunos expertos proponen que el regreso al trabajo sea con un horario de entrada diferido para no colapsar el transporte, mientras otros plantean la necesidad de impulsar el concepto de «ciudades en 15 minutos», donde se busca tener comercio, colegios, centros médicos y oficinas a pocos minutos de las personas, con la infraestructura que ya se encuentra disponible.

Aunque las características de las ciudades que han impulsado este concepto -Ottawa y París-, difieren de las que tiene la RM en tamaño, realidad socioterritorial, políticas públicas e infraestructura, «lo importante es rescatar el objetivo central», dice Manuel Amaya, decano de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, agregando que la solución mixta de trabajo, al reducir los desplazamientos, «permitirá inyectar más vida en los barrios».

Para avanzar hacia ese objetivo, el académico plantea la importancia de «revalorizar» las comunas y transformarlas en microcentros, lo que trae consigo «mejorar la satisfacción de las personas con su vida y el entorno, al descarbonizar la ciudad». Parte fundamental de este mejoramiento es la creación de circuitos de ciclovías intercomunales, veredas más anchas y arboladas, «donde las personas puedan apropiarse de espacios públicos».

4 Coworks en 2021


«Las empresas necesitan espacios de colaboración y modelos de trabajo flexibles. Eso producirá una dinámica en todo el mercado, que no sólo significará trabajar en la oficina y casa, sino que las personas se podrán conectar o reunir en un café o cowork», prevé Marcelo Carrere, de JLL Chile.

Frente a ese escenario, los cowork se barajan como una alternativa para las empresas que dejaron sus oficinas durante la pandemia y que están en búsqueda de espacios físicos esporádicos para sus trabajadores. Desde JLL destacan que, en Estados Unidos, este modelo ocupa el 30% del espacio de oficinas, «lo que quiere decir que en Chile, habiendo 3,5 millones de m2 de oficinas, el mercado potencial de espacios flexibles podría estar al orden del millón de m2, si se aplicara de forma correcta», analiza el ejecutivo.

Sin embargo, el sector se ha visto impactado por la pandemia. Los principales operadores del rubro han notado bajas desde enero y sus ocupaciones en agosto estaban en torno al 60%, según cifras entregadas a DF. Eso sí, reconocen que para el mediano y largo plazo están viendo un interés creciente. «Hemos cotizado más de 1.000 puestos de trabajo de empresas grandes a contar de marzo de 2021, esto como un supuesto retorno efectivo a la normalidad», explica Adam Waterhouse, Business Development Manager de Co-Work Latam. Leonardo, se mantienen optimistas. «No descartamos una consolidación y depuración de los oferentes de espacios flexibles, dados los retos financieros que la coyuntura ha traído para las empresas en general», dice su director, Leandro Basáez. 

Dos casos 


Un regreso progresivo a las oficinas bajo una modalidad mixta es lo que han impulsado desde la ACHS. Para ello, debieron establecer un equipo a cargo de definir e implementar el plan de retorno seguro, cuenta Andrés Herreros, gerente de Seguridad y Salud Ocupacional de la ACHS, cuya división se encargó de preparar la infraestructura: demarcar puestos de trabajo, puntos de control de temperatura e higiene, establecer turnos y aforos para la utilización del casino, «donde se eliminaron las estaciones de autoservicio y se aseguró el distanciamiento, instalando acrílicos separadores», cuenta.

Para lograr lo anterior, también debieron hacer una capacitación a todos los trabajadores respecto a las nuevas normas de convivencia y medidas preventivas previo al retorno y, según el ejecutivo, «el balance ha sido positivo», lo que ha desatado el compromiso de los trabajadores. «Apuntamos a mantener esta modalidad hasta marzo del próximo año, siempre considerando la evolución de la pandemia», añade.

Otro es el caso de Sky Airline, empresa que en septiembre anunció que, una vez acabada la pandemia, sus trabajadores no volverían a sus oficinas ubicadas en Huechuraba. Hoy ya son 350 colaboradores que están trabajando bajo esta modalidad, lo que, a juicio de su CEO, José Ignacio Dougnac, mostró respuestas favorables, pues «cada trabajador gastaba cerca de 500 horas anuales en movilizarse y poder ahorrarse ese tiempo, para dedicarlo a la familia o a otros intereses, es una tremenda ganancia para todos». Pese a lo anterior, el ejecutivo cuenta que las oficinas seguirán habilitadas y a «disposición de los colaboradores que prefieren no trabajar en sus casas, siempre respetando el aforo permitido».

Fuente: Diario Financiero.

El estado actual de los cowork en Chile

Para realizar el «Estudio Industria Cowork en Chile» se realizaron 14 visitas y entrevistas a coworks y sus usuarios. Se aplicaron encuestas a ambos sujetos de estudio, y obtuvieron respuestas de 58 sedes y 140 usuarios. A esos datos se sumaron reportes, noticias y white papers. Todo para levantar, por primera vez, información valiosa sobre el mercado de los coworks en el país. Además, se extendió el estudio a Estados Unidos, donde fueron visitados 18 coworks en cuatro ciudades. 
 
La investigación estuvo liderada por Carla Bustamante, Ph.D. en estrategia y emprendimiento y directora del Máster en Innovación y Emprendimiento de la Universidad Adolfo IbáñezClaudio Bravo, Ph.D. en economía y vicedecano de Asuntos Académicos, y Miguel Benavente, Ph.D. en economía y profesor titular de la misma universidad.

Entrevistada por Plaza Pauta, de Radio PAUTA, Carla Bustamante explicó que la línea de estudio tuvo como principal logro documentar los avances y estado de una industria que tanto en Chile como en el mundo se encuentra en pleno desarrollo y creciendo a tasas de dos dígitos.¿Qué es un cowork?subir

Luego, lo primero al aire fue definir qué es un cowork. «Hay mucha confusión respecto de lo que es, ya que la gente conoce el de Banco Santander como referencia. Ese, efectivamente, es algo como un cowork. Un cowork es un espacio de trabajo abierto donde las personas que confluyen en él trabajan en distintas empresas o son autónomos. En general se mezclan personas de distintas organizaciones. La gracia es que es más barato que trabajar en una oficina, ya que se comparten servicios y gastos. Y en esos espacios se dan sinergias positivas, donde se dan encuentros espontáneos para networking e innovación», dijo.

El cowork es un sistema que nació en Alemania en 1995. Europa lideró la primera etapa, hasta que en 2005 se arraigó en San Francisco y Estados Unidos tomó el liderazgo. 

Uno de los resultados del estudio fue crear el primer directorio de coworks para conocer la oferta y que estos a su vez supieran con cuáles podían cooperar o competir. «El primer objetivo, entonces, fue levantar información básica, desde cuáles son y dónde están ubicados. Eso dio paso al primer producto de nuestro proyecto, este directorio, que terminamos en enero de 2020», contó.

«La segunda parte», agregó, «es un reporte de la industria que se levanta a partir de una encuesta que hicimos a coworkers, dueños y administradores de coworks, y de eso nace un reporte de dónde están, cómo interactúan entre ellos, cómo logran encontrar clientes y qué esperan para el próximo año».  

Los resultadossubir

Carla Bustamante dijo que «la realidad de los coworks de Santiago es muy distinta a la de regiones. En total, tomando en consideración los de Santander, contamos con 214 en Chile, y de ellos 124 están en Santiago, una ciudad grande donde se concentra la actividad económica de Chile y los usuarios de los coworks, si bien algunos son emprendedores, también hay muchos empleados de grandes empresas. Un 50% de los trabajadores de los coworks que identificamos eran empleados de empresas grandes. El perfil de estos coworkers es bastante distinto al del trabajador autónomo, emprendedor chico o dueño de pyme que, en general, es el público al que está atendiendo el cowork de regiones, que suele ser más chico, que tal vez ofrece menos servicios, tal vez tiene menos acceso a tecnología, pero están ahí». 

Lo que diferencia un cowork grande de uno chico es que el primero tiene más para ofrecer. «El producto básico es un mesón compartido, donde uno puede sentarse a trabajar, sin ubicación fija. Pero se puede pagar por una, como también por una oficina y oficinas compartidas. Y los cowork más grandes que atienden a empresas ofrecen suites, tal vez un piso completo a empresas como Amazon o Google. Lo más importante es la conexión a internet, pero también es importante la cafetería; es decir, los espacios que significan compartir. Puede ser una cafetería, un living o sala de espera comunes. Espacios donde personas que pertenecen a distintas organizaciones se encuentren», planteó

Fuente: Pauta.cl

Trabajar desde cualquier lugar: el futuro del trabajo en Chile post pandemia

Es inevitable pensar que tras una pandemia que tuvo la capacidad de confinar a la mitad de la población mundial, el regreso a las oficinas no cambie o, al menos, evolucione. Ya se observa en Chile y el mundo la tendencia de la Red de Oficinas. 

¿ Y qué significa esto? Que una empresa cuente con una serie de ubicaciones, a lo largo y ancho del país, que le permita a sus trabajadores desempeñarse con normalidad y priorizando la salud y seguridad.

Según el estudio Global Outlook 2030 de CBRE, esta tendencia -que ya venía emergiendo previo a la pandemia con los cowork- se instalará definitivamente en el mundo laboral dentro de los próximos 10 años. Esto, debido a que se ha demostrado durante los últimos meses que el home office funciona y que no es necesario desempeñar un trabajo 100% presencial para que los trabajadores sean lo productivos y eficientes que eran en las oficinas tradicionales.

El presidente de CBRE para Chile y Argentina, Nicolás Cox, asegura que se viene a consolidar una tendencia que se venía dando hace algunos años en el mundo: La flexibilización del espacio de trabajo tal y como lo conocíamos.

“Lo que va a pasar es que va a aumentar la penetración de teletrabajo, pero esto no va a significar que se vayan a reducir drásticamente los espacios de oficinas, van a cambiar. Porque el espacio de oficina sigue siendo el núcleo de la empresa, un alma fundamental para atraer talento, donde se crea cultura y se define su propia identidad. Quizás, en vez de tener una gran oficina consolidada, se va a pensar en tener oficinas satélites, lugares de trabajo más pequeños en diferentes lugares, donde haya colaboradores que puedan decidir dónde trabajar. El cambio viene en ese sentido”, agregó.

Cuando las comunas de la Región Metropolitana todavía se encontraban mayoritariamente en cuarentena, la tasa de ocupación de las oficinas no llegaba a alcanzar el 10%, y estas últimas semanas, y pese al relajo de medidas en gran parte de la RM, esa tasa se encuentra alrededor del 20% y va gradualmente aumentando, según cifras de CBRE Chile. Esto confirma la idea de que actualmente las personas dependen más de las tecnologías que tienen a su alcance que de un lugar de trabajo físico.

En unos años más los empleadores tendrán que ofrecer una Red de Oficinas, con variadas ubicaciones geográficas, que tengan la flexibilidad necesaria para satisfacer las distintas necesidades personales y profesionales de todos sus colaboradores.

Esto terminaría con la rigidez que limita a los trabajadores a un solo lugar y que les impone a ellos la carga de adaptar su vida al mismo, como el tráfico en la mañana, el gasto en el transporte, vivir relativamente cerca y el limitarse a trabajar siempre desde la misma ubicación geográfica.

Según la encuesta American Community Survey que recogió CBRE en su estudio, entre 2004 y 2018 en Estados Unidos los trabajadores que desempeñaban “parte” del trabajo en su hogar aumentó un 38%, mientras que los que señalaban realizar el trabajo desde su casa experimentaron un aumento del 79% en los últimos 14 años.

Cabe recordar que previo a la irrupción del covid-19, existían una parte importante de colaboradores que se trasladaban entre oficinas de diferentes ciudades o países y realizaban sus labores de la misma forma en que las realizaría desde su oficina presencial.

En ese tipo de situaciones cada aeropuerto, hotel, cafetería, sala de espera y Uber en el camino, era un potencial lugar de trabajo cuando su horario lo permitía, por lo que post pandemia es razonable suponer que el futuro del lugar de trabajo será menos centralizado, con equipos más dispersos que estén estrechamente conectados a través de la tecnología.

CBRE prevé que en los próximos 10 años las oficinas satélites tendrán que ofrecer entornos y servicios que favorezcan la salud física y el bienestar psicológico de todos los trabajadores. Pero las buenas redes de oficinas del futuro harán lo mismo que hacen las buenas oficinas hoy en día: serán el centro neurálgico de los elementos y las experiencias humanas que la tecnología no puede proporcionar —relaciones, trabajo en equipo y cultura —.

COWORKS DESPIERTAN RENOVADO INTERÉS EN SECTOR CORPORATIVO

La flexibilidad de los espacios de trabajo colaborativos los hacen una alternativa atractiva en medio del escenario de incertidumbre que ha traído la pandemia.

Fuente: Diario Estrategia, 25 de Agosto

No contar con las condiciones o requerimientos mínimos para operar a distancia es una de las realidades que ha desnudado la extensa, rápida y, en muchos casos obligada, adopción del teletrabajo que provocó la pandemia.

Ahora, con el avance del desconfinamiento, se configura otro escenario frente al retorno paulatino de los colaboradores a sus lugares de trabajo: conjugar la vuelta a una nueva normalidad en materia laboral, con las condiciones de seguridad que eso implica, cuando aún el riesgo de contagio del Covid-19 está latente.

Frente a ello, los espacios de trabajo colaborativos o coworks, han despertado un renovado interés por cuanto se ubican en zonas de expansión urbana ‘que tienen la ventaja de optimizar recursos, ya que evitan arriendos sobredimensionados o la compra de una oficina’, dice María Teresa Ondarza, gerente general de Pronto Business Center, cuyo gerente de Marketing, Gonzalo Bernales, añade que en los países del Hemisferio Norte, estos espacios ‘han presentado una reactivación mayor en comparación con los arriendos tradicionales’.

Una de las ventajas de los cowork, dicen en Pronto Business Center, es que las empresas pueden manejar sus recursos humanos de acuerdo a su nivel de actividad, sin tener que hacer mayores acondicionamientos de espacios

En Chile, a medida que más zonas van pasando de la cuarentena a la etapa de transición, también se ha observado un mayor dinamismo en el sector, al menos en lo que se refiere al aumento de las consultas y cotizaciones por parte de las empresas.

‘En los primeros días de agosto, las cotizaciones se han multiplicado por cinco en comparación a los primeros días de mayo, incluso superando los meses pre Covid’, sostuvo Sebastián O’Ryan, CEO de Co-Work Latam en una reciente entrevista con Diario Financiero. Co-Work Latam y We Work son las principales firman que operan este tipo de espacios de trabajo colaborativo en el país.

Flexibilidad, la clave

A juicio de Bernales, este mayor interés responde, principalmente, a la incertidumbre que existe de cara al futuro, por lo que las alternativas flexibles cobran mayor relevancia. ‘Las empresas no se amarran con contratos a largo plazo y pueden agrandar o disminuir sus espacios y sus recursos humanos de acuerdo a su nivel de actividad, sin tener que hacer mayores acondicionamientos de espacios’, puntualiza.

Asimismo, en el sector proyectan que superada la emergencia de la pandemia, muchas compañías implementarán el teletrabajo, al menos para ciertas áreas. Y en ese contexto, para algunas empresas puede resultar atractivo que se lleve a cabo no desde la propia casa del trabajador sino en un espacio de cowork que ‘cumple con la seguridad, orden e higiene que exige la autoridad’ y que además puede estar cercano a los domicilios, sostiene Bernales.

De esta manera, los cowork permitirían aterrizar el concepto de ‘ciudades en 15 minutos’, donde se puede tener acceso a servicios básicos como salud, supermercados, espacios destinados al ocio y también tener la posibilidad de trabajar a pocos minutos del lugar de residencia, evitando así largos traslados.

Aire acondicionado en las oficinas: ¿Cómo evitar la propagación del virus?

Tras la pandemia de Covid-19 que se registra en el país, las oficinas han visto un cambio importante, puesto que se deben tomar las debidas precauciones para evitar un posible contagio por esta enfermedad, pensando en el regreso de las actividades laborales. En este sentido, el aire acondicionado y una ventilación apropiada podría convertirse en un gran aliado. 


En el caso de la pandemia, el aire es clave para combatir el virus y disminuir la concentración al interior de los edificios.


Está comprobado que siendo mayor la calidad y cantidad de aire al interior, las concentraciones presentes del virus disminuyen y, en consecuencia, el riesgo de contagio es menor. Al contar con mayor cantidad de flujo de aire, es más fácil que el mismo sistema realice un barrido constante de las partículas presentes, como agentes patógenos, diferentes virus, entre otros.
Uno de los edificios que está implementando medidas respecto al aire es el edificio Security, administrado por CBRE Chile, multinacional de servicios inmobiliarios que cuenta con +100 edificios bajo su administración.
El edificio ya está implementando el aumento de caudal de aire, con mejoras de hasta un 30% respecto de su caudal original. Con esto se mejora ostensiblemente la cantidad de aire que circula al interior, disminuyendo así los riesgos de contagio


La ventilación en sí no es el principal riesgo, sino la ausencia de ésta. Es por esto que los edificios deben asegurarse de entregar una renovación de aire de calidad y con los mayores caudales posibles, sin afectar el confort de los usuarios al interior de las oficinas.


Según Alexis Arellano, Real Estate Manager de CBRE Chile, es normal que al interior de las oficinas los usuarios bloqueen difusores o rejillas de inyección de aire, por lo que terminan restringiendo la renovación de la oficina completa, lo que conlleva a que cuando una persona se enferma, terminan varios más contagiados. “El virus queda dando vueltas en el ambiente. Para el caso del Covid-19, existe evidencia que demuestra que puede permanecer hasta 6 horas suspendido en el aire, si no existen las condiciones de ventilación adecuadas”, indicó. En este sentido, CBRE recomienda, además de evaluar la posibilidad de aumentar la cantidad de aire al interior de los edificios, verificar que los filtros de aire estén en buen estado, sean renovados periódicamente y posean la capacidad de filtrado adecuada, idealmente filtros con eficiencia MERV 13 o superior, siempre que las condiciones técnicas lo permitan.


Además de las recomendaciones anteriormente mencionadas, también se incluyen ciertos tipos de luz ultravioleta, como UVGI (luz germicida) para la limpieza del equipamiento exterior, teniendo la consideración de evitar algunas luces UV-C que no están recomendadas ya que producen ozono, lo cual es perjudicial para la salud de las personas

Fuente: Agricultura

Bienes flexibles: el futuro del mercado de oficinas en América Latina

Mayores renegociaciones y una menor demanda de metros cuadrados se configuran como los primeros impactos de la pandemia del COVID-19 en el sector inmobiliario de oficinas. Ante la alta incertidumbre, la flexibilidad en contratos, proyectos y espacios empieza a surgir como la nueva norma en el sector de cara a su recuperación.
 Viernes, 14/08/2020Héctor Cancino Salas

Entre los propietarios y administradores de edificios de oficinas fue alrededor de un mes después del estallido de la pandemia que se empezaron a percibir los primeros efectos de la crisis generada por la expansión del COVID-19. Y es que con buena parte de las oficinas vacías por las restricciones impuestas por las cuarentenas en la mayoría de los países de la región, las llamadas de los arrendatarios para cambiar las condiciones de sus contratos se multiplicaron. 

“Hemos tenido que manejar situaciones de renegociación, especialmente para postergar rentas”, reconoce Felipe Gilabert, socio director de RES Chile, administradora de edificios premium de oficinas, que acogen a empresas como Indisa, AS Gener, Google y Banco Ripley.

El desarrollador inmobiliario, también socio de la empresa de gerencia de proyectos y supervisión de obras, Proyecta, cuenta que la experiencia comercial de estos meses ha sido variada, según el tipo de usuarios y la actividad a la que se dedican. “Los casos van desde empresas que básicamente no se han visto mayormente afectadas y que, como política, han solicitado reducciones de renta, a lo cual no hemos accedido, hasta casos de empresas de retail y servicios cuya actividad se ha visto fuertemente afectada. En estos últimos casos se ha acordado postergar todo o parte de las rentas para que estas sean pagadas durante 2021”, comenta.

Golpe regional a la actividad

La situación que relata Gilabert es parte del panorama que enfrenta hoy en día gran parte del sector. Así lo ratifica Leonardo Ramírez, consultor sénior de In Data en Chile: “Hemos visto y conocemos múltiples casos de empresas que han decidido disminuir su presencia física en oficinas, para lo cual han renegociado sus contratos o, simplemente, los han terminado. La casuística es variada y va desde la reducción de espacio a utilizar, hasta el abandono de las oficinas”.

El sector inmobiliario se caracteriza por celebrar contratos de largo plazo, con un promedio de 10 años. Pese a esto, la complicada situación económica está empujando a que los inquilinos soliciten a sus arrendadores algún apoyo temporal por la menor liquidez del momento. A su vez, se evidencia que la situación no es propia de solo un país.

“Varios de estos arrendadores vienen negociando caso por caso, según la situación económica particular de cada inquilino, para poder brindar las facilidades de pago que se ajusten a sus necesidades, ya que el objetivo final es seguir manteniendo la relación comercial en el largo plazo”, dice Paola Galli, directora de Inversiones Inmobiliarias de Credicorp Capital Asset Management en el Perú.

Santiago Truffa, profesor del Centro de Estudios Inmobiliarios del ESE Business School, habla de un shock importante a la industria, en la que se restringirá de manera notable la demanda por espacio. Y adelanta: “Las empresas que iban a crecer pararon sus planes y aquellas que tienen un costo fijo muy alto, que involucra la oficina y que vieron que pueden sacarse ese costo fijo con la gente trabajando desde la casa por algún tiempo, van a preferir esa alternativa”.

Según el académico, las ventas de oficinas han caído drásticamente, porque la incertidumbre y el riesgo son muy grandes. “El número de transacciones ya ha caído abruptamente y va a seguir haciéndolo”, afirma, aludiendo a que no es el momento para tomar este tipo de decisiones.

Galli, de Credicorp,  reafirma las palabras de Truffa, pues explica que “los activos de oficinas que han resultado más afectados han sido los que no estaban estabilizados, es decir, que contaban con metros cuadrados disponibles para arrendar y que, debido a la pandemia, han visto seriamente ralentizados sus planes de colocación, debido a que muchas empresas que tenían planes de mudanza o de arrendar un mayor número de metros cuadrados, han tomado la decisión de suspenderlos temporalmente”.

Como con la gran mayoría de las industrias, las interrogantes superan por creces a las certezas en el contexto actual. Por eso, la volatilidad del escenario que plantea una pandemia global obliga a revisar antecedentes que, de alguna forma, pueden entregar ciertas referencias.

Leonardo Ramírez y sus asociados de In Data han analizado casos internacionales que puedan arrojar luces sobre el porvenir del sector. La epidemia de SARS en Hong Kong en 2003, por ejemplo, produjo una baja significativa en su dinamismo y en la cantidad de transacciones, pero los precios no sufrieron mayores alteraciones.

Por otro lado, las desaceleraciones económicas por problemas propios de la economía (como la crisis subprime en Estados Unidos) tienen una recuperación más lenta. Tomás Cox, arquitecto y profesor de la Universidad de Chile, alude también a este factor, pues afirma que “muchas empresas saben que esta crisis no es producto de factores endógenos al sistema económico, sino por un shock exógeno de tipo sanitario, por lo que la recuperación puede ser más rápida que en los casos producidos por macrociclos económicos”. 

Panorama desalentador: los grises del rubro

No obstante, el panorama general, con una pandemia en desarrollo, no es precisamente el más alentador. De hecho, según la calificadora de riesgo ICR, en Chile se ha producido un shock en las expectativas, oferta y demanda del sector, y se prevé una disminución de la actividad y un aplazamiento de la inversión. Por eso, el principal desafío para las empresas de la industria inmobiliaria evaluadas por la calificadora ocurrirá en 2021 y 2022, cuando la menor base de actividad de este año pueda presionar sus resultados. 

Fernando Villa, gerente de Corporaciones de la institución, apunta que a corto plazo los riesgos deberían manifestarse en una mayor morosidad, pues un efecto inmediato se puede reflejar en la recaudación. Además, señala: “Si el panorama continúa incierto, es factible una ralentización del crecimiento en términos de una desaceleración en lanzamientos de proyectos”.

Respecto a los precios, aunque hay ciertos matices entre los expertos, la tendencia es que estos se mantengan y no se produzcan bajas considerables. De haber reducciones, serían leves y forzadas con el objeto de retener a las empresas en el corto plazo, pues al mediano o largo plazo, se volvería a la normalidad. 

Según Alberto Vázquez, socio Líder del Sector Inmobiliario de KPMG en México, en ese país la presión puede ser mayor y, por tanto, sí se apreciarían bajas en los precios por metro cuadrado, dadas la baja actividad económica y la elevada oferta que se observaba antes de la pandemia. 

Renegociaciones en rentas previamente pactadas, incremento en la vacancia y cancelaciones de proyectos asoman en el horizonte cercano en el país norteamericano, una realidad que se avizora similar para el resto de los países.

Teletrabajo: ¿amenaza real o modalidad pasajera?

Un elemento que no había estado presente en otras crisis –convertido en un fenómeno global por estos días– se ha erigido, a la vista de muchos, como una nueva amenaza para el futuro de la demanda por espacios de oficina: el teletrabajo, que ha sido clave para que muchos negocios del mundo y América Latina sigan operando pese a las restricciones y medidas de confinamiento.

No son pocas las organizaciones que han reportado buenos resultados bajo esta modalidad, por lo que la interrogante se ha hecho más recurrente que nunca: ¿supondrá el teletrabajo una nueva norma, alterando así la demanda de oficinas?

Leonardo Ramírez, de In Data, considera que la evaluación del trabajo desde casa es en general positiva, pese a que ha supuesto consideraciones especiales, como las labores domésticas que consumen gran cantidad de tiempo. Sin embargo, advierte que también “existe la necesidad natural del ser humano de relacionarse con otros, por lo que no creemos que se supriman definitivamente los espacios de trabajo”.

Paola Galli, de Credicorp Capital Asset Management, por su parte, destaca a las oficinas como focos y espacios de colaboración y creatividad, desarrollo de la cultura corporativa y creación de redes de contacto, aspectos fundamentales que sostendrán el trabajo desde estos lugares.

“Si bien consideramos que muchas empresas implementarán el teletrabajo como un beneficio para brindar a sus trabajadores una mayor flexibilidad, dado que ha excedido las expectativas de muchas empresas en cuanto al rendimiento de su personal, su sostenibilidad en el mediano y largo plazo es aún incierta”, estima la especialista inmobiliaria. 

Además de los factores relacionados con la naturaleza humana y la forma de interactuar y producir, Santiago Truffa, del ESE Business School, limita el impacto del teletrabajo al calificarlo como “un lujo, factible para trabajadores de high skills o más educación y en ciertos rubros; una excepción más que una regla”. Por eso, pronostica que los centros como Sanhattan (distrito financiero de Santiago) van a seguir creciendo y jugando un rol fundamental y transversal en las ciudades, ya sean Buenos Aires, Río de Janeiro o Lima.

De igual forma, Ariel Benzaquen, country manager para Chile de Cushman & Wakefield, desacredita la supuesta amenaza del teletrabajo, aludiendo a que se trata más bien de un estado transitorio. Además, para el ejecutivo implica desafíos importantes en cuanto a disponibilizar condiciones adecuadas para el trabajo a largo plazo –como la iluminación, el ruido y el tema ergonómico, entre otros– que requieren de inversiones por parte del empleador para cada uno de los empleados.

“El porcentaje de gente que va a quedar teletrabajando va a ser mayor al que había antes, pero en ningún caso será como los índices actuales. Por lo tanto, creo que el efecto del teletrabajo va a ser bastante menor de lo que algunas personas podrían estimar”, plantea Benzaquen.

Triple flexibilidad

La lentitud en la velocidad de ocupación de los espacios disponibles parece inevitable. Por eso, tal como sucedió con el shock de estos primeros meses, las negociaciones y los contratos de cara al futuro serán parte fundamental de cara a la recuperación del sector o, al menos, en pos de evitar una recesión mayor. La salida para este complicado contexto apunta a la capacidad de ceder de todas las partes, negociar y ser flexibles en distintos ámbitos.

La idea de flexibilizar los contratos parece generar consenso en la industria. Alberto Vázquez, de KPMG en México, proyecta “un efecto permanente de la pandemia en los contratos de renta, los cuales serán mucho más flexibles, con menores plazos y penalizaciones”. 

Antonio Espinosa, gerente general de Inmobiliaria Desarrolladora en Perú, quien vio el impacto en el sector a nivel de retrasos y reducciones de pagos del alquiler, suspensiones y cancelaciones en los contratos de arrendamiento, concuerda con la posibilidad de ver cambios en los contratos. 

“El sector se ha visto obligado a ser más flexible desde que inició el estado de emergencia […]. En adelante los contratos deberán ser menos rígidos y más flexibles, con renovaciones previstas en plazos más cortos. Esto permitirá a las empresas hacer ajustes en función de los resultados alcanzados por sus negocios”, opina Espinosa. Y agrega: “La necesidad de ser flexible también se verá en la relación con los nuevos compradores. Se sabe que hoy los proyectos en construcción se trabajan con 50% menos personal, lo cual significa que el tiempo de entrega se aplazará aún más, tras el reinicio de obras”. 

La directiva en inversiones inmobiliarias de Credicorp Capital confirma la tendencia: “Es de esperarse que para los nuevos contratos de arrendamiento de oficinas que se firmen, los inquilinos soliciten contratos por plazos más cortos o con mayor flexibilidad en caso de resolución anticipada”.

La flexibilidad tiene un amplio campo de acción. Fernando Villa, de IDCR, considera que los “operadores de renta inmobiliaria pueden optar por distintos formatos en sus planes de crecimiento, por lo que de haber incertidumbre en un formato específico, podría haber mayor interés por impulsar formatos más defensivos, como por ejemplo la renta residencial”. 

La reinvención de los proyectos surge como alternativa para los actores del sector. Vázquez, de KPMG, concuerda con esto, y adelanta que podría traducirse en la conversión de espacios vacantes en esquemas de coliving, como en Nueva York, y probablemente también, comerciales.

Antonio Espinosa, de la inmobiliaria Desarrolladora, prevé que muchos proyectos sean reestructurados y vislumbra un posible auge en el mercado de oficinas boutique, donde se ofertan espacios más pequeños y especializados, con diseños exclusivos coordinados por el propietario o inquilino. De hecho, ante la situación actual y evaluando las necesidades del consumidor, el empresario apostó por adecuar uno de sus proyectos (Distrito 18)  hacia un edificio smart con este tipo de oficinas, con áreas desde 35 m².

Sin embargo, el mayor impacto de la flexibilidad se visualiza en ofertas completas que ofrezcan gestión, tanto de pagos como de espacios. Para Truffa, director del Remlab del ESE, uno de los grandes ganadores de la crisis de 2008 fueron los espacios que ofrecían soluciones flexibles como los coworking. “Se van a volver más relevantes postcrisis en esta lógica de que va a haber mucho espacio y mucha necesidad de reconvertir, de reinventar lo que hacemos, cómo lo hacemos y dónde lo hacemos”, pronostica el académico.

María Teresa Ondarza, gerente general de Pronto Business Center Chile (PBC), empresa que provee centros de negocios para el arriendo de oficinas compartidas, considera que el principal valor de su propuesta es precisamente la flexibilidad, tanto en los plazos como en el tamaño de espacios.

“El modelo de oficinas flexibles tomará gran importancia, ya que en periodos de incertidumbre las empresas valorarán mucho no amarrarse con contratos de arriendo por años, y también valorarán la posibilidad de poder agrandarse o achicarse dependiendo de la situación de su empresa. Esto, además de los beneficios más conocidos del modelo de coworking, como son el ahorro de costos al compartir espacios comunes, la conveniencia de no preocuparse de nada operativo y la imagen que proyectan a sus clientes”, proyecta la ejecutiva.

Para Vázquez, de KPMG en México, la coyuntura de la pandemia y el home office tendrán un impacto significativo en el mercado inmobiliario de oficinas, pues a mediano y largo plazo, se privilegiará la renta de coworking, contratos por menor tiempo y a precios más accesibles.

Una variable que asoma con factibilidad, especialmente en América Latina donde los traslados en las grandes urbes suelen tomar varias horas al día, son los espacios de trabajo compartido periféricos, cercanos a la residencia de los colaboradores. Tomás Cox, de la Universidad de Chile, afirma que las organizaciones “ahora pueden invertir en descentralizar sus espacios de trabajo, lo cual puede generar un aumento de demanda de una red de coworking en sectores suburbanos, que presten servicios flexibles a diferentes empresas”.

Contrastando con estas perspectivas favorables, Ariel Benzaquen advierte que estos espacios podrían tener un escenario complejo en los próximos meses, por las aprehensiones sanitarias y de higiene, pues cuestiona la cantidad de gente que vaya a estar dispuesta a ir a un coworking y sentarse en lugares donde no sabes quién estuvo antes ni cuáles son sus medidas de sanitización.
 
“Son lugares con mucho tráfico de personas donde se generan reuniones en espacios compartidos. Todo eso hoy en día está muy en discusión. Personalmente, no me sentaría en una mesa de espacio compartido”, señala el ejecutivo de Cushman & Wakefield.
 
Para Benzaquen, estos problemas se suman al hecho de que estos modelos de negocio todavía no están consolidados, pues tienen costos de operación muy altos y que, de tener vacancia, deben ser absorbidos completamente por ellos, lo cual refrenda con los problemas de caja a nivel mundial de uno de los máximos exponentes de este rubro.

La incertidumbre de la nueva demanda: menos personas, más distancia

El gran dilema que se presenta de cara al futuro del real estate redundará en torno al impacto en la demanda por espacio de las empresas ante el nuevo escenario: por un lado, menos trabajadores, ya sea por despidos o teletrabajo; por el otro, necesidad de mayor espacio por el requerimiento de distanciamiento físico. 

María Teresa Ondarza, Felipe Gilabert y Ariel Benzaquen comparten la idea de que, pese a que más trabajadores se sumen a la modalidad del home office, la necesidad de mayor espacio y consumo de metros cuadrados podría mantenerse debido al rediseño interior y la necesidad de distanciamiento en virtud de las medidas sanitarias. 

Con ciertos matices y reconociendo que el efecto neto no es fácil de dimensionar aún, Gilabert cree que hay lecciones aprendidas que deberían permanecer: “El diseño deberá lograr segregar los flujos de personas, promover el uso de tecnologías touchless, purificación de aire, reducción de densidad en el uso de los espacios, etc.” [Ver recuadro «Volver al futuro: las oficinas del mañana»]

Respecto a esta inquietud, Santiago Truffa anticipa que vamos a ver una importante reestructuración en los interiores, con las empresas siguiendo el modelo WeWork de considerar mucho el diseño y los datos para repensar los espacios y optimizarlos en favor de la productividad.

Pero, en cuanto a las consideraciones de distanciamiento social, el académico del ESE Busines School es más cauto y alerta: “Cometemos un error gigante al proyectar cómo van a ser los espacios de trabajo en los próximos cinco o 10 años, pensándolo desde la situación particular de hoy en día. Es un esfuerzo de sobreextrapolación”. Que las medidas sanitarias por la emergencia vayan a determinar cómo serán los espacios de trabajo de cara al futuro, para Truffa, es un error conceptual. 

Finalmente, Benzaquen advierte que, incluso si la demanda por espacio se redujera, lo que vamos a ver en el mercado es mucha movilidad, con gente buscando nuevos espacios según sus necesidades, algo igualmente positivo para el rubro. 

Aunque la gran pregunta que surge entonces, que podría alarmar al real estate latinoamericano, es si realmente va a ser necesario seguir construyendo edificios de oficinas.

Fuente: https://www.americaeconomia.com/negocios-industrias/bienes-flexibles-el-futuro-del-mercado-de-oficinas-en-america-latina

Oficinas Del Futuro

¿cómo serán los nuevos centros de trabajo post pandemia?

  • La contingencia por Covid-19 ha provocado un cambio en las necesidades de las empresas, siendo una de las más importantes el replantearse cómo serán los espacios laborales en donde los colaboradores desempeñarán sus funciones diarias una vez que se termine crisis sanitaria.
  • La clave pasará por contar con espacios seguros, flexibles y de alta conectividad, que permitan satisfacer el dinamismo que caracteriza a las funciones del mercado laboral.

La arremetida del coronavirus ha provocado un vuelco en el mundo del trabajo a nivel mundial; las grandes, medianas y pequeñas empresas han tenido que adaptarse a un escenario completamente distinto, en donde sus colaboradores se encuentran desempeñando las tareas cotidianas de manera remota.

El escenario previamente mencionado también ha presentado un nuevo debate en torno a cómo será el futuro del trabajo, ya que la pandemia ha logrado mutar los estándares o tipologías tradicionales de lo que se conocía como una oficina, dando paso a una nueva forma trabajo, que, sin lugar a dudas, seguirá marcando tendencia. “Bajo este contexto es posible señalar que los centros de trabajo tendrán una función de flexibilidad”, ya que la incertidumbre económica y sanitaria hará que las empresas busquen espacios de trabajo que se adapten a la realidad del momento, sin tener que amarrarse a un valor fijo mensual que tal vez no podrán pagar, optando así por contratar desde oficinas que podrán aumentar o disminuir en cantidad según su necesidad, hasta una oficina por horas específicas o solo como salas de reunión”,  explica Maria Teresa Ondarza, Gerenta General de Pronto Business Center, centros de negocios para el arriendo de oficinas compartidas.

Otro factor importante a destacar recae en los exigentes niveles de conectividad que caracterizarán a estas nuevas oficinas. “Las empresas del futuro van a contar con políticas de información que incentiven el trabajo desde múltiples ubicaciones y para conseguir que esta modalidad realmente funcione, se deberá contar con equipos portátiles, softwares colaborativos, repositorios en la nube con altos estándares de seguridad, herramientas robustas y eficientes para la realización de videoconferencias, y conexiones de internet estables  que aseguran la continuidad operacional”, añade la experta de Pronto Business Center.

 Multilocación: el home office no será la solución para todos

La modalidad home office, ha logrado funcionar para algunas empresas, pero para otras no, lo que se debe principalmente que hay colaboradores que no cuentan con requerimientos mínimos tales como una conectividad de calidad y mobiliario con «ergonomía» óptima que les permita desarrollar sus obligaciones diarias, factores que harán que un número importante de compañías y personas vuelvan a las oficinas.

No obstante lo anterior, sí habrá empresas que querrán seguir beneficiando a sus colaboradores proporcionándoles espacios de trabajo en su casa matriz, o entregándoles acceso a lugares cerca de su vivienda como el caso de los cowork.  Esta política de multilocación será una extensión de las oficinas de la empresa en diferentes puntos de la ciudad, donde será vital el cumplir con sólidos estándares en la calidad de la conexión a internet y también en las medidas de seguridad sanitaria.

Asimismo, la nueva ley de teletrabajo contempla una serie de exigencias y costos al empleador, que un espacio de cowork cercano al lugar de residencia de su colaborador, no requerirá. “Pensando en aquellas empresas que decidan continuar con el home office para sus colaboradores, desarrollamos un servicio que les permite implementar el teletrabajo de acuerdo a los nuevos requerimientos de la ley en términos de mobiliario y ergonomía, en las casas de sus colaboradores. De esta forma la empresa puede externalizar y dejar en manos de expertos cosas tan importantes como la búsqueda de un escritorio idóneo para su colaborador o incluso identificar los metros cuadrados que este último necesita para poder cumplir sus funciones diarias de manera propicia”, finaliza la Gerenta General de Pronto Business Center.

Pronto Business Center

Oficinas Flexibles: llegan a Chile innovadores centros de trabajo que se adaptan a la nueva realidad laboral

La contingencia por Covid-19 ha provocado un cambio en las necesidades de las empresas, siendo una de las más importantes el contar con espacios seguros y de alta conectividad, que permitan satisfacer el dinamismo que hoy caracteriza a las funciones del mercado laboral.

La arremetida del coronavirus ha provocado un vuelco en el mundo del trabajo a nivel mundial; las grandes, medianas y pequeñas empresas han tenido que adaptarse a un escenario completamente distinto, en donde sus colaboradores se encuentran desempeñando las tareas cotidianas a través de manera remota. De hecho, muchas de las organizaciones que están dando el ejemplo al promover el “distanciamiento social”, han sido reconocidas por Great Place to Work®; destacando su iniciativa por resguardar el cuidado de sus trabajadores y también de la comunidad.

El escenario previamente mencionado también ha presentado un sinfín de desafíos, siendo uno de los más importantes el lograr que este “trabajo a distancia” funcione correctamente, para lo cual es necesario que los colaboradores cuenten con requerimientos mínimos tales como una conectividad de calidad y mobiliario con «ergonomía» óptima que les permita desarrollar sus obligaciones diarias. A lo anterior se suma la creciente incertidumbre respecto a cuánto espacio físico necesitarán las empresas (debido a la inestabilidad económica), las posibles políticas de teletrabajo o cuantas personas podrán ocupar de manera segura sus espacios actuales.

Dicho panorama es el que buscan solucionar las llamadas “oficinas flexibles”, alternativas que se están usando en Europa y que también se encuentran disponibles en nuestro país. “Hoy vivimos en un escenario de mayor incertidumbre económica que ha generado que las empresas se vean en la necesidad de arrendar espacios que permitan crecer o achicarse para hacer más eficientes sus costos. A eso suma la ventaja de que este tipo de oficinas se posicionan como seguras, ya que conservan el distanciamiento social; de ahí el que se definan como espacios que complementan el teletrabajo, en el sentido de entregarun ambiente favorable, conectividad de calidad, mobiliario apropiado y sin tener que viajar kilómetros para llegar a la casa matriz de la empresa”, señala Maria Teresa Ondarza, Gerenta General de Pronto Business Center, centros de negocios para el arriendo de oficinas compartidas y pioneros en traer a Chile la nueva modalidad de “oficinas flexibles” que se encuentran disponibles en sus Centros de Negocios de Nueva Apoquindo, Ciudad Empresarial y Santiago Norte.

Principales ventajas

Esta solución apunta a todo tipo de empresas, desde grandes corporaciones que quieren entregar a sus colaboradores un espacio adicional donde trabajar de manera segura y con todas las comodidades de su casa matriz, hasta emprendedores que necesitan la flexibilidad de tener un centro de trabajo que pueda mutar su espacialidad, dependiendo de la realidad que experimenten.

“También es una solución para empresas de regiones que necesitan tener espacios flexibles para cuando van a trabajar a Santiago por temas puntuales, ejemplo esto es el centro de Negocios de Santiago Norte con que cuenta Pronto Business Center, el cual permite acceder a espacios de trabajo sin siquiera tener que ingresar al centro de la ciudad”, explica Maria Teresa Ondarza.

Finalmente, y a modo de resumen, cabe destacar que algunos de los beneficios que tienen las “oficinas flexibles” son:

  • Cuentan con los metros necesarios, pudiendo cambiarlos cuando se requiera, logrando distribuir las oficinas a gusto de cada empresa.
  • Espacios listos para llegar a trabajar, sin hacerse cargo de gastos fijos, gastos comunes, aseo, comisiones o internet, lo que permite reducir costos.
  • Diversidad de opciones de arriendo: oficina virtual con dirección comercial y tributaria, oficinas por media jornada, salas de reuniones por una hora y arriendo de oficinas de 1 a 4 personas, con recepcionista y salas de reuniones.
  • Ubicación privilegiada en centros periféricos y en espacios con baja densidad de personas, lo que reduce el riesgo de contagio por Covid-19.

Cowork en zonas periféricas

El despertar de una necesidad que busca abaratar en un 30% los costos operacionales


  • Comunas como Quilicura, Puente Alto, La Florida y Maipú son algunas de las que podrían beneficiarse con espacios físicos de trabajo a distancia, tras el estallido social.
  • Los empleadores deben contemplar que no es fácil para todos los colaboradores llegar a la casa matriz de una empresa; por lo tanto, hoy es posible acercar las oficinas a las personas.

Tras el estallido social de octubre, el impacto en el área laboral, entre tantas otras, fue indiscutible, dada la inquietud y complicaciones permanentes en relación al servicio de transporte, tiempos de movilización y extensión real de las jornadas. Fue entonces que la flexibilidad cobró más relevancia que nunca para las personas.

Pero dicha flexibilidad ya no puede analizarse únicamente de manera reactiva. A juicio de XXXX (nombre y apellido), XXXXXX (cargo) de Pronto Business Center -centros de negocios para el arriendo de oficinas compartidas- “lo ocurrido en el país fue un impulso para dejar de mirar las comunas periféricas como menos significativas y, a la vez, buscar la entrega de soluciones flexibles que contribuyan en la calidad de vida de los trabajadores que se desplazan hacia lugares muy distantes de su hogar para cumplir con sus labores”.

Cuenta que hasta ahora el Grupo disponía de estaciones de trabajo compartidas en las comunas de Providencia, Las Condes y Huechuraba pero se aprontan a abrir oficinas para cowork en Quilicura, específicamente, en el centro de empresas El Cortijo. “Es importante que estas comunas dejen de estar ajenas a los lugares estratégicos para trabajar y los empleadores deben contemplar que no para todos es accesible llegar a la casa matriz de una empresa; por lo tanto, estamos en el momento de acercar la oficina a las personas y no necesariamente a la inversa”, plantea.

Asegura al contar con oficinas compartidas en centros periféricos, los costos operacionales de una empresa -sea pequeña, mediana o grande- pueden disminuir cerca de un 30%. Argumenta que estudiaron comunas con mayor población y revisaron cómo funciona el transporte público en relación a ese dato, precisando que “más adelante pretendemos sumar otras comunas que se vuelven interesantes para estos proyectos, tales como Puente Alto, La Florida y Maipú”.

El ejecutivo (o la ejecutiva), cuenta que tienen una trayectoria de ocho años ofreciendo oficinas a emprendedores y empresarios. “El contar con espacios de trabajo compartidos, que gocen de buen estándar es una necesidad que hoy cobra mayor sentido, puesto que gracias a las características de éstos, todos quienes conviven se ven beneficiados con disponer de una recepcionista, un junior, internet, aseo, soporte TI y seguridad, entre otros beneficios; todo con el fin de eliminar la preocupación por la carga administrativa que toda oficina requiere y que es enorme”, enfatiza.

XXXXX (apellido) agrega que “el objetivo es crear una armonía entre el valor de las relaciones humanas y la posibilidad de abaratar costos”. “Acá, el gran valor es que se pueden utilizar los espacios en un horario puntual específico de reunión o durante los momentos y días por semana, mes y años, que requiera quien lo solicite”, agrega.

Finalmente, el (o la) XXXXXXX (cargo) de Pronto Business Center precisa que los rubros que acuden a este servicio son diversos y relacionados, por ejemplo, con estudios jurídicos, contadores, consultoras de tecnología, head hunters y corretaje de propiedades, entre otros.

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